Posted by : Leonardo Sucasaire
enero 02, 2018
La noche vieja se tornaba cada vez mas sin sentido, Otro año mas que pasaba a lado de mis padres en el mercado vendiendo sueños en cada ropa interior,
Todo cambio la madrugada de año nuevo, Milady (amiga del club soñador) me enviaba un mensaje, según ella, me iba a ser de mucha utilidad este 2018,
El texto empieza con una pregunta:
Abel, ¿Como te sientes?
Equilibrado, inútil, comprensivo, valiente, dinámico, aburrido… sea cual fuera tu respuesta, ten la certeza de que tu estado de animo influirá en todas las actividades que realices este año que se aproxima.
Este hecho, simple y de conocimiento general, puede que te haga fantasear sobre una idea:
Que bueno seria que estés siempre de buen humor y motivado para que tus planes resultaran según lo habías previsto.
En busca de esta formula ideal –LA MOTIVACIÓN PERFECTA– se han gastado ríos de tinta, toneladas de papel, de dinero, de horas escritor y horas lector.
Sin embargo, te resultara prácticamente imposible estar contento todo el tiempo.
Los seres humanos vivimos, todos los días y a la vez, un puñado de emociones gratas e ingratas, bajo la ley de los opuestos simultáneos.En lo que si puedes trabajar, es en reflexión y esfuerzo, es en sentirte motivado, a pesar de todos los pesares. Y eso es justo lo que te propongo que hagas este nuevo año, diversas herramientas que te ayudaran a construir un sistema individual de motivación.
Es como si te compraras un cuaderno para tomar apuntes de los docentes.
Lo mismo que te hace falta para asistir constantemente a las clases de filosofía, cumplir los objetivos de año nuevo, alcanzar metas en la universidad o conseguir leer los libros de marketing de los que me hablaste.
Este elemento nunca sobra y, la verdad es que siempre es necesario (tenlo en mente)
Feliz año nuevo.
Soy consciente de que la motivación me impulsa a actuar, a moverme, a seguir en el camino, gracias a ella he logrado aprender muchas cosas, y considero que es el combustible para avanzar y llegar a la meta, aunque a veces la vea lejana.
Con el permiso de los que me leen, ¡Comencemos a recorrer el camino!

El texto también ha sido publicado en la web de EL PORTAL UNIVERSITARIO.
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